10/18/2006

Lo difícil de la vida en tiempo real.

texto publicado en la edición impresa #17 de Entre Líneas

ADOLFO MORALES MONCADA

Domingo 16 de julio.

Ya pasó mi cumpleaños, ya pasaron las elecciones y ya pasó el mundial. Y no hay duda, somos dignos de ser vistos en una producción de Pixar; somos ejemplo viviente del mejor de los absurdos y el botón de muestra que requiera un surrealista social.

El que escribe, como cualquier otro(a), durante meses miró por la televisión no sé cuántos penales tirados por el “Kikín” –no sin antes sacar y leer su papelito para que vibrara él, México, las televisoras, el portero rival, el “Kaiser” Bekenvahuer, los que revendían los boletos, los que cantaban Cielito Lindo dentro y fuera de los estadios, en fin– que vibrando el delantero de la selección, anotaba el gol y festejaba el país entero. Pregunta ¿se podría solicitar a la FIFA que los penales de México, es decir, cuando nos veamos en las penosas circunstancias de tirar uno en un partido en tiempo real, mejor se los mandamos por video, por Internet o en presentaciones de Power Point, y que los pasen en las pantallas gigantes? Porque de plano, al que escribe –no sé a usted- le parece que en algunos aspectos, entre ellos el futbol, somos mejores en los comerciales que en ésto de la vida en tiempo real. En los comerciales anotamos en tiros libres, de plano nunca fallamos en los penales y Borgueti anota y anota que da gusto.
En fin ya pasó el mundial, -como el cumpleaños del que escribe y las elecciones- los seleccionados regresaron a nuestro país en dosis homeopáticas, y nos quedamos con esta idea de que nuevamente tuvimos dos selecciones, una, la de las televisoras, la de los comerciales, de leche, de pan, de sodas, de autos, de bálsamos contra el olor de los pies, hasta de ellos mismos, y la otra, la selección de carne y hueso que juega en espacio y tiempo real -sin repetir la escena, sin poses para mejor toma, sin entrevistas en el camerino –contra otros que competían en también en tiempo real. Claro que sabemos que la segunda es la de a de veras y es además, la metáfora de ella, de nuestro fut-bol, de nuestra sociedad, de nuestra política.
Igual habría que hacer un mundial de comerciales.

Junto con mi cumpleaños, pasaron las elecciones. Y el que escribe, fue testigo de las campañas de todos los candidatos durante meses –en muchas ocasiones incrédulo de las barbaridades cometidas por varios de ellos-, siguió los pormenores de la tarde del día de la elección, (el que escribe votó por ahí de las tres de la tarde) y escuchó por la noche el mensaje del presidente del IFE donde pedía -fue muy educado porque pudo exigir– prudencia a partidos y candidatos y no declararse ganadores ante la poca claridad estadística, y el que escribe fue testigo de cómo, inmediatamente, tanto Felipe Calderón, como Andrés Manuel López Obrador, lo primero que hicieron ante las televisoras nacionales –y extranjeras, claro que ahí estaban todas- fueron a declararse triunfadores, invalidando el exhorto de Luis Carlos Ugalde. Uno de estos dos hombres será nuestro presidente.
El que escribe sigue incrédulo de lo que escucha: Andrés Manuel pide –ante su inconformidad por los resultados– que se cuente por voto por voto, dejando de lado el hecho de que en la casillas (el que escribe ya fue presidente de casilla hace algunos años) no se pone una coma en las actas sin el acuerdo absoluto de todos los funcionarios de la casilla y los representantes de los partidos políticos. No lo sabré yo. Así ¿en donde suponen los líderes del PRD que estaban sus representantes a la hora del conteo, ¿no confían en la labor que hicieron ellos?, ¿ no creen que los funcionarios y en especial los representantes de los partidos fueron escrupulosos, seguramente hasta el exceso, a la hora del conteo y fueron testigos del resultado anotado y además firmaron el acta?.
En fin Andrés Manuel mientras se dice ganador, pide otro conteo, total qué tanto en contar otro poquito (pero, ¿quién contará los votos? si con un plumazo ha descalificado a los ciudadanos, a sus representantes y al IFE?, ¿esperará que unos cuántos magistrados cuenten con sus manos, calculadora en mano, los votos de más de ciento treinta mil casillas?), Felipe Calderón, que también se dice ganador recorre el país, agradeciendo el voto popular, ambos mientras la autoridad electoral no ha anunciado quién es el presidente electo. En fin las elecciones siguen por la televisión y los comerciales van y van.
La vida por la tele.
El que escribe sigue pensado que uno de estos hombres será el siguiente presidente de México.
p.d. El que escribe en su cumpleaños la pasó bien y no, no tengo un festejo por televisión, mi vida es en tiempo real.

Mientras Nortek rola la rola en la rocola

Texto publicado en la edición impresa #17 de Entre Líneas

Por Aída Méndez

Yo animo a la propietaria del Dandy del Sur, que una colectiva de puros cuentos, que los poetas, los fotógrafos y que Tijuana es la meca de las artes visuales, y qué sé yo… Se encoge de hombros la señora. Se llama Aída igual que yo, Daniel, el gringo, le canta con voz de tenor, un aria mal entonada de Verdi, “Celeste Aída”, yo asiento y doy por buena la tonada y el aria la legitimo con mi desgarbada voz, hago coro al Tijuana Gringo, performance malecho de dos cantantes de ópera que se conocieron en el fracaso.

El Dany dice que toma, y yo lo he estado chocando, y checo que no toma ni un taxi a la 5 y 10, menos un trago del flamazo que nos enseñó el Poncho, trago de tequila, dos de Tecate y la garganta fresca como de dragón sexagenario…
Monik Jiménez, se distrae y recuerda los versos de su libro de tercero, las dos declamamos con ánimo genuino y recordamos el versito de “aquel caracol que va por el sol, y en cada ramita, llevaba una flor”, suspiramos y vemos las malas caras del grupo, decirnos todo con una mirada encendida, de burla, de coraje, de sorpresa y sentimientos encontrados entre la melancolía de regresar a ser los chiquillos, que alguna vez fuimos, yo de la Miguel F. Martínez y no le pregunto al Pepe Vázquez donde estudio la primaria, porque esta muy serio platicando con otro poeta del otro lado, Pepe llegara a ser un buen poeta, lo sé, lo presiento y lo declaro.
No hay disimulo, abrazo a la Monik y declaro ser ¡cursi!, ¡por Dios!, apiádense de mi, lo soy, lo admito, una cursi sin remedio.
Lizeth no a llegado, anda con su grupo de amigas viendo fotos, escribiendo la nota nuestra de cada día de la cultura local y las artes en el desierto más desierto que Mexicali, diría Gabriel Trujillo y yo lo secundo, el Cecut, antes el punto de reunión, ahora
nos tiene a la expectativa de quien será invitado a la inaguración de la galería, y seguro para mi no habrá invitación, menos un saludito…
Ya llegara la Liz, pues es parte indispensable de esta reunión, pues será la “chica ye- ye”, que conducirá la lectura del 4 de agosto en el Wets Fargo.
La Janis llora como un río por el Jhony, igualita a Cio Cio Sam mirando al puerto, esperando ver aparecer al ingrato, por esa puerta, la puerta negra del Dandy del Sur, sin saber que regresará al puerto de su amor cuando los cerezos hallan florecido y los petirrojos hayan anidado en su corazón fiel, a prueba de desilusión y contratiempos.
El Ponchito brilla por su ausencia, y yo me río pa’ no llorar de Janeiro…
Llega el Pancho con su sombrerito y su desolado amor, con Tijuana y sus tangos en los zapatos, y yo le digo que si sigue chingando lo mando a San Isidro Zone, a ver la amanecida, o el mar desgastado que veremos algún día. Se sienta conmigo y con la muerte adentro a un lado.
Me da frío, le doy un sorbo largo al cigarro, ya no hablo, sólo pienso, y cuento con calma los recuerdos sobre mis zapatos rojos…

Jala mi blusa blanca uno de los francesitos, y por dentro pienso ¡¿ah jijo y a éstos quién los invito?!
no les entiendo ni madres, me desespero, les digo de hacer un video espontáneo, de poetas soñando, hablando como locos y leyendo sus vicios, casi lloro, casi llora la francesita y su acento romántico, de Pepe Levú, y construimos en francés que no entiendo, en mi inglés que aprendí en video, y su español de Frida Kahlo, los grandes proyectos , todo será en marzo, filmaremos por Playas, allá juntito al cerco, volaremos cometas, romperemos el espacio aéreo de los pinches gringos, esperando que nos tiren de balazos , seguro mentaré madres, y lo que sí es seguro, que esto, no es más que uno de mis muchos sueños.
Llega el Rafa, me dice serenidad y paciencia y sé que él me los mandó, me cae rete bien este muchacho, por que pone discos y yo quiero un rock and roll, una de los tucanes y escuchar la de los Ángeles Azules, la rolita que descubrí un viernes en La Estrella cuando me desvelaba, y tenía el páncreas sano. Regreso de mis recuerdos cercanos y le pido al Rafa que parece a Kaliman, por la serenidad con la que toma mi avallasadora insolencia, igual de aquel mocoso de turbante que acompañaba a Kaliman en sus más inesperados encuentros con Solim, rescatado de la diosa Kali, de las serpientes de la hipnosis, de quien sabe quién, porque ese comic fue hace tantos años que ya no me acuerdo.
Ahora quiero que el Rafa ponga discos, una buena selección de rolas, él me promete una variedad ecléctica y yo me ilusiono ¡por favor sea que él!, y sólo él quien de la bienvenida en la siguiente lectura, con un discurso fregonamente sentido que sea memorable y estimule a los Poetas de las dos Californias a seguir escribiendo…
Hablamos del Wets Fargo, y seguro el Pedro López Solís, alías “El Cuervo” se aventara un buen show, juro y perjuro estar ahí temprano y no traicionar su promesa de apoyar este proyecto.
Dice el Juan Carlos Domínguez que irá a mi evento, espero que no se ponga payaso.
El Pancho Bustos tiene que portarse bien, lavar los platos y pasear a los niños, pa’ que le den permiso de ser poeta un rato, ¡mmm! yo suspiro a mi me pasa lo mismo, desde hace 17 años vi escaparse mis sueños por el resumidero. Se me han acabado las uñas, aquellos calzones rojos, y mi pijama ya no tiene elástico, todo por servir se acaba, y este rollo enfadoso y sinforoso ya se terminó…
Tan, tan ¿o tin tan? dirían los que andan homenajeando a Germán Váldez con todo y Monsi y sus 17 gatos pardos hambrientos y flacos.

¿Alguien ha visto por las calles tijuaneras mi corazoncito tirano?